Día 3: Hallstatt, St Wofgang, St Gilgen, Salzburgo

Lunes 15 de octubre 2018

Descansamos y recuperamos energía en el hotel COOEE alpin Hotel Dachstein en Gosau. Como siempre reservado a través de Booking. Tenemos contratado el desayuno así que con las pilas totalmente llenas, cargamos las maletas en el coche y ponemos rumbo a la bella localidad de Hallstatt.



Booking.com

Hallstatt

Igual que ayer aparcamos en el aparcamiento P2 de Hallstatt, de pago. Habíamos decidido visitar las minas de sal y con miedo de que se llene de turistas, vamos hacia allí solo bajar del coche. Nos vamos acercando a las taquillas y se ve el funicular que te sube arriba a la montaña, a la entrada de la mina. Compramos las entradas para la Salzwelten Hallstatt. El precio un poco caro 30€ por persona pero incluye la subida y bajada con el funicular y la visita guiada por el interior de la mina, en nuestra opinión tiene ese punto friki, pero vale la pena.

Solo comprar las entradas ya nos indican que en las taquillas hay WiFi y nos recomiendan descargarnos la app para que nos sirva de audioguía en castellano. El funicular sale cada 15 minutos y subimos a la parte alta. Nos acercamos al mirador que ofrece unas vistas espectaculares del pueblo y del lago. Hacemos muchas fotos con el palo selfie, las vistas son espectaculares. Después de fotografiar desde todos los ángulos andamos unos 15 minutos hasta la entrada de la mina, mientras vamos escuchando la audioguía que va explicando un poco la historia de las minas.

En la entrada nos dan una especie de ropa de trabajo sobretodo los pantalones con el culo reforzado (que te pones por encima de tu ropa), para visitar las minas, la verdad es muy guapos no salimos. Entramos en las minas y nos van explicando su historia, versión rápida: Cuándo se formaron los Alpes quedó atrapada una bolsa de agua de mar gigante, el agua se secó y quedó la sal que se tapó con rocas. Además ya en el 3000 a.c. ya se extraía sal de ésta mina y se encontró un cuerpo de esa época de un hombre que se quedó atrapado y al estar en sal su estado de conservación era excelente. Se encontraron muchas herramientas y la escalera más antigua del mundo. Todo esto es Patrimonio Mundial de la Unesco.

Por las minas vas andando por túneles y visitando varias salas. La curiosidad es más fuerte que el sentido común, y en un lugar que parece bastante limpio acercamos la lengua a la pared y si, es muy salada. Y por fin llegamos a la parte divertida la mina está en varios niveles y hay que bajar. Hay dos toboganes de madera (por eso los pantalones reforzados) y tienes que bajar por ellos. Totalmente seguros y sin miedo ninguno. Había gente que bajaba frenando con los pies, así que cada uno se ajusta a su ritmo. Después de los dos toboganes el último tramo se realiza con un trenecito que nos lleva hasta la salida de la mina. Volvemos andando hacia el funicular y no podemos resistir acercarnos otra vez al mirador para hacer más fotos. Y ya otra vez al funicular para bajar hasta el pueblo de Hallstatt. En total toda la visita a la mina nos ha llevado unas tres horas, pero como hemos dicho antes, entre las vistas, los toboganes y las risas merece la pena, lo recomendamos.

Una vez en el pueblo nos acercamos que hay unos embarcaderos que alquilan unos barquitos eléctricos por unos 15€ / 30 minutos que son suficientes y recomendamos muchísimo para hacer unas fotos geniales del pueblo, del lago, de las montañas y de nosotros mismos que son para instagram! Hacemos muchísimas fotos y vídeos geniales. No sabemos cuál elegir para poner ahora en el blog!! Son todas fantásticas y en vivo es más todavía así que aunque parece otra frikada más, lo recomendamos totalmente! Volvemos a puerto y damos nuestro último paseo por esta localidad maravillosa.

Nos acercamos a la iglesia, y fuera en el pequeño cementerio hay una capilla, dicen que como el cementerio es tan pequeño y no cabe más gente, cuándo retiran cuerpos antiguos el cráneo y los huesos se guardan allí y los decoran. Para entrar hay que pagar una entrada de 3€, se ve en un minuto, pero bueno la curiosidad… Dicen que ahora como mucha gente decide incinerarse, ya no tienen que hacer estos traslados. Comemos en el mismo restaurante que ayer, el Schirmbar, con vistas al lago. Volvemos al parking para coger el coche y para que os hagáis una idea hemos estado unas 5 horas y pagamos alrededor de 9 €.

St Wolfgang

Seguimos nuestra ruta y paramos en la localidad de St Wolfgang. A la entrada del pueblo hay un aparcamiento de pago, justo al lado de la oficina de información y turismo. En la guía nos indicaba que hay un tren de vapor que te sube arriba a las montañas, pero nosotros decidimos quedarnos por el pueblo, que es precioso a la orilla del lago, pasear por sus calles, ver sus calles con las típicas casas alpinas y sobretodo descubrir sus rincones con vistas al lago que lo hacen un pueblo con mucho encanto. Hace pinta que en temporada alta debe estar a rebosar de gente porque hay muchas terrazas, hoteles y restaurantes, pero lo bueno de poder viajar un lunes de octubre es que paseamos con toda la tranquilidad disfrutando de todo sin agobios.Unas dos horas para ver el pueblo y tomar algo en una terraza son más que suficientes.

St Gilgen

Volvemos a nuestro coche, y conducimos unos 20 minutos hasta la cercana ciudad de St Gilgen. Aparcamos en otro aparcamiento a la entrada del pueblo. Hay que destacar que desde allí cerca salen unos telesillas hacia arriba a las montañas, que los usaba la gente para hacer rutas de senderismo. La verdad es que si se viene con mucho tiempo debe haber unas rutas increíbles!! y si además solo tienes que bajar ya ni te cuento! Nosotros paseamos una hora por el pueblo, viendo sus casas con fachadas pintadas y también nos acercamos a la orilla del lago. Básicamente St Gilgen es famosa por que nació la madre de Mozart y su hermana vivió aquí. Hay una plaza con una fuente de Mozart. Son ya casi las cinco de la tarde y nuestro destino final de hoy es Salzburgo. Así que decidimos subir al coche y ver un poco la ciudad de noche.

Salzburgo

Llegamos al centro, una conducción bastante respetuosa, no da apuro ponerse por dentro de las ciudades austríacas. Y aparcamos el coche en un aparcamiento (que no sale en google maps) pero que está cerca de éste banco. (Hay señales en la calle) Salimos del aparcamiento por una salida peatonal que da a la orilla del río y ya nos encontramos con unas vistas maravillosas. Volvemos a fotografiar sin parar mientras vamos callejeando. Nos acercamos a la casa de Mozart que está en una calle llena de tiendas con mucha vida, pero los horarios europeos son distintos y ya están todas las tiendas cerradas. Así que decidimos comer un bocadillo en una cafetería-panadería que vimos por allí y ya fuimos camino al hotel a descansar.

Como recomendamos cuando viajamos en coche, hotel en las afueras, más barato y con parking gratuito. Así que a unos 10 minutos del centro teníamos reservado con booking el hotel 7 days Premium hotel Urstein. Como hace dos días, hotel sencillo, limpio, cómodo y quizá le falta una mano de pintura en los pasillos, pero las habitaciones muy correctas. Así que a descansar que mañana nos espera un día largo!! porque seguimos con ganas!! Aunque cada uno puede elegir lo que más le guste.



Booking.com

Esperamos que os haya gustado esta entrada, quizás muy larga pero hay que contar muchas cosas de éste día! Resumen de la ruta aquí. Intentaremos hacer un vídeo de YouTube con más fotos de éste día porque la verdad es que es un viaje que merece la pena!

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